jueves, agosto 25, 2011

Diferencias entre un militante trotskista y un militante peronista revolucionario.

Por Jorge P. Colmán. La foto de Altamira montado en su bicicleta sobre la bicisenda de Mauricio Macri es la síntesis de una coincidencia de pensamientos "que circula" entre la derecha fascista y la izquierda trotskista. 


El titulo de la nota es una verdadera estupidez, que solo se les pudo ocurrir a los ciegos del Partido Obrero o al pasquinacho que lo promociona: "Los peronistas nos envidian las chicas" dijo. Pense entonces, ¡Alguien le puede decir a estos muchachos que Cristina Fernández no solo obtuvo el voto del 51% de la población, sino que además es la envidiada, por su belleza y su capacidad, por peronistas y no-peronistas!. Que me perdonen las mujeres por lo que digo pero, ¿pueden comparar a Cristina con alguna de las chicas del Partido Obrero?


Pero luego de ver la tapa, vino a mi mente comparar este señor, en su oficio de periodista, con otro: Rodolfo Walsh. ¿Porque? Porque la izquierda trotskista vive la "victimización" como una parte de su liturgia revolucionaria y en el fondo esconden la "comodidad" de ser funcionales a los poderosos: sean estos del poder económico o militar.


En sus confesiones Jorge Altamira muestra que su verdadero nombre es José Huermus, juega con como compuso su nuevo nombre, pero lo real es que JORGE ALTAMIRA es un alias para "ocultarse de la dictadura militar". También comento que usó el nombre de Mónica Jacobs, durante la dictadura... y luego de ella. ¿Que hizo Rodolfo Walsh durante su carrera periodística?, escribió los libros "Operación Masacre", ¿Quién mató a Rosendo?, el "Caso Satanowsky" o el Diario Noticias con su verdadero nombre. Su enfrentamiento al poder militar y la burocracia sindical fue de frente, aún sabiendo que estaba en juego su propia vida.


La admiración de Altamira por la farandula es inconfesable, toma champagne Dom Pérignon para festejar en la TV el "milagro" de su paso por las elecciones primarias, visito tres veces a Mirtha Legrand y hasta se metió en "la cama" con Moria Casan (confesas derechistas ambas). Un capítulo aparte merece el elogio a Susana Jimenez donde dice que no es bruta porque: "habla un maravilloso ingles", como si hablar un idioma imperial es símbolo de cultura y educación (no importa si confunde obras de Jorge Luis Borges con los monólogos de "Tato" Bores). Rodolfo walsh y ningún militante revolucionario, jamás hubieran visitado los lugares donde mencionan a compañeros desaparecidos en forma despectiva o almorzaría con los aduladores de la dictadura. 


Altamira es un personaje que hace rato decidió no ser, como la izquierda trotskista. La clave esta en que José Huermus era el que durmió en un inquilinato con sus seis hermanos en una pieza y ahora es Altamira el que cena con Mirtha Legrand, toma el té con Susana Gimenez y va a la "Cama con" Moria. 


Reportaje a Jorge Altamira



El precandidato presidencia por el Frente de Izquierda cuenta los "secretos" de su vida. Habla de una vida llena de seudónimos, de su origen polaco, de su pasado, de las mujeres y hasta de Moria, Mirtha y Susana. "Los peronistas nos envidian las mujeres", sentenció en diálogo con Democracia.
¿Sabía usted que la periodista Mónica Jacobs que escribía en uno de los periodícos de la prensa Obrera es en realidad el líder del partido Obrero?
Sí, ese era uno de los seudónimos que Jorge Altamira, mejor dicho, José Huermus, tenía para ocultarse de la mano amenazante de la dictadura. "Quería hacer artículos que no tuvieran análisis político”, se justifica hoy, más de un cuarto de siglo después.
En diálogo con Democracia, el líder del Partido Obrero,que competirá en Octubre, repasa su vida de militancia.
"Entre 1975 y los años noventa firmaba los artículos con nombre femenino, porque nadie iba a imaginar que era yo. Los artículos tenían que ver con temas de tipo cultural, comentarios de cine; recuerdo uno muy doloroso sobre derechos humanos", recordó Altamira, que también contó la historia del seudónimo con el que se lo conoce hace casi medio siglo.
"Hace 47 años que firmé por primera vez con el nombre Jorge Altamira. Una vez entregué un artículo y me gritaron “Ché, te olvidaste la firma”. Por esas cosas de la vida, me vino a la cabeza Minguito y casi firmo Altavista. Después pensé “me van a cargar” y lo cambié por Altamira. Es un derivado de Minguito", reveló.
José Huermus. Así se llama en realidad Altamira "Mi diploma como diputado es Jorge Altamira. Resultó así, en el 85 ya hacía 20 años que era conocido como Jorge Altamira y entonces me propusieron por primera vez ser candidato a diputado. Luego de un debate en el partido, nos presentamos a la jueza electoral y ella consideró válido que me presentara como Jorge Altamira".
"Mis padres eran polacos y mi familia era muy, muy pobre. Cuando nacieron todos mis hermanos éramos seis en una pieza de por cuatro. Vivíamos en un inquilinato de Anchorena y Córdoba, donde ahora está la plaza", recordó con añoranza sobre su pasado, del cual afirma sentirse "muy orgulloso".
Altamira, que habla Inglés, francés, italiano, portugués, idish, cuenta que en polaco "Perón" significa andén. "vas en Polonia a las estaciones de trenes y ves perón uno, perón dos, perón tres", contó de manera pintoresca.
Altamira se confesó "sentimentalmente expectante" . Además contó que un hermano suyo "es un hombre muy importante del Partido de los Trabajadores de Lula da Silva".
"Las chicas más lindas están en el campo popular", aseguró Altamira y sentenció "Los peronistas nos envidian las chicas".
"Yo lo veo con nuestros adversarios políticos, nos envidian a nuestras compañeras", aseguró medio en broma medio en serio. "Yo salía hace mucho con una estudiante de medicina y a los de la Juventud Peronista se les iban los ojos, y yo les decía: “Bueno, están con nosotros estas minas”, se jactó.
"Si les preguntás te van a decir: “Con el Partido Obrero tenemos grandes divergencias, pero qué minas… (risas)”. “Intelectual y humanamente las militantes de izquierda son fantásticas”, elogió pero negó que sean menos prejuiciosas: "Son más abiertas intelectualmente, son menos prejuiciosas, pero no encontré nunca una chica de izquierda que tuviera una actitud de falta de respeto hacia sí misma. O hacia sus sentimientos", sentenció.
Incluso, el líder del Partido Obrero se hace un rato para hablar de Marcelo Tinelli y sus chicas: "A mí me gustan las minas que son minas, viste, y una mina no es mina simplemente porque tenga dos glúteos fenomenales. A mí lo que me la hace parar son los ojos. No es que tenga que tener 90, 60, 90, es una cosa más espiritual", explicó.
Altamira ya es un personaje pintoresco. Desde que Jorge Rial inició la campaña "Un Milagro para Altamira" que ayudó al más de 2% que lo votó en las primarias, Altamira quedó muy cerca del ciudadano común. El Partido Obrero obtuvo más de 500.000 votos y logró pasar el piso exigido para presentarse en las elecciones de octubre. La repercusión se nota en la calle.
No son pocos los que lo saludan, le dan su aliento y le juran y perjuran "yo te voté". Altamira disfruta de ese "cariño popular" y lo cristaliza en una opinión cada vez más escuchada. "La oposición dice boludeces", aseguró, sin pelos en la lengua.
"Creo que la oposición tiene un planteamiento político muy claro que el pueblo le va a rechazar, que es el ajuste, aumentar las tarifas que el pueblo trabajador va a pagar. No pueden decirlo en la tele porque los matan, entonces van con candidatos como Prat Gay, González Fraga, todos los que proponen eso. Pero como no lo pueden decir, dicen boludeces. La gente intuye que hay algo raro, y lo peor que te puede pasar es que la ciudadanía intuya que hay algo raro y que venís contra ellos", consideró.
Por otro lado denunció que "La Presidenta también va a hacer el programa de la oposición. Ya empezó con el aumento de las naftas, aumentos de precios. Pero se mantiene inflexible con el discurso contrario, guiña por izquierda y golpea por la derecha", advirtió.
También opinó sobre el sector agrario: "La derrota del gobierno en el Congreso con el voto no positivo de Cobos significó que el esquema impositivo para el campo quedó como estaba y los precios siguieron subiendo. La economía agraria se disparó, no solamente con el aumento del precio de la soja. En realidad, al Gobierno lo salvó Cobos. Ese voto no positivo fue la salvación de los Kirchner, porque si los Kirchner triunfaban, la burguesía agraria los volteaba", consideró.
Para finalizar, Altamira volvió a la frivolidad y, habló de Mirtha, Moria y Susana, las tres grandes Divas argentinas.
"Fui tres veces a almorzar con ella", aseguró sobre Mirtha y adelantó: "Si Susana me quiere en una entrevista política, sí. Por ejemplo, en una ocasión me entrevistó Moria Casán en el programa de televisión “En la cama con Moria”. Yo dije: no importa que esté ligera de ropas, pero ¿va a ser una entrevista para un militante político? Me dijeron que sí. Fue muy positivo, en mi opinión. Una cosa que le admiré a Susana es una entrevista que desarrolló en un inglés impecable. Susana Giménez habla un maravilloso inglés, no la considero bruta. A lo de Susana voy seguro", concluyó.

2 comentarios:

mario burgos dijo...

El personalismo no tiene variantes: siempre es de derecha. En tren de resolver un problema muchas veces tendremos que, nos llevará la militancia a, ir a lugares a ver gente que no querríamos. El problema es con qué actitud vamos, qué estamos legitimando cuando lo hacemos. Altamira, siempre se autollamó así y no en la última dictadura, brindó con Dom Perignon, peor incluso eso sería bacable. Cuando la ocasión lo merece, tipo octubre próximo o hace dos semanas, si quiere uno quiere jugarse buena parte de los morlacos en un Dom y servirlo en un mate y tomarlo con bombilla, es dueño. De lo que no se es dueño es de brindar con un servicio de la dictadura como Gelblung, buchón y colaborador en asesinatos como el de la compañera Norma Arrostito, cuanod opublicó su supuesta muerte en enfrentamiento para que los milicos la tuvieran un año a su disposición torturándola en la ESMA antes de, pro fin, asesinarla.
ALtamira sabe esto y lo hizo ¿a qué me refiero cuanod digouno no es dueño? Que si vas a brindar con un sevicio como Gelblung o Joffré te metés en el terreno de él, pasás a ser un peón de sus jugadas. En este caso y en estos tiempos, la jugadade limpiarse, pasar al olvida los servicios prestados al genocidio. Eso estuvo haciendo Altamira en el programa de Gelblung con su brindis y es eso lo que hay que discutir con sus seguidores, ya que seríamos como ellos si no apostáramos a que el peronismo, tarde o temprano, va a ganarlos para relamente construir una patria justa e igualitaria en un contnente d ehermanos.

Javier Trettel dijo...

Una vez, en España, fui a una charla que daba un grupo de alumnos troskos de la Universidad de Zaragoza, sobre los trabajadores que tomaron la fábrica Zanola y que lograron formar una cooperativa y retomarla. En dicha charla, estos "compañeros" se llenaban la boca hablando de como los ideales y la unión podía llevar a todos a un mundo mejor. Yo levanté la mano para explicar como era la situación actual en Argentina, explicándoles que antes del 2003 era imposible que algún trabajador tome su fábrica para salvarla, y para qué.....casi me matan. Saltaron con estas estupideces de que no tienen que haber poderes ni jerarquías, sino ser libres e iguales. Por favor, no quiero despreciar ni desmerecer ideas ajenas, pero muchachos, muchachas, renueven esa cabecita, abran la mente, estamos en el 2011, a Kropotkin se lo comería vivo este mundo. Crezcan, lean, aprendan de la realidad que los rodea, no sean malos, que en el fondo son buena gente che. La política es linda, es buena, hace bien. Que hayan partidos, elecciones y personas que gobiernen un país, no es malo. Que con el tiempo y la historia el ser humano la haya cagado la mayoría de las veces, no significa que todo, per se, sea malo. Un beso bien kirchnerista para dichas personas.

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